Samsung Galaxy Tab 10.1 de Movistar Venezuela

Mis primeras escaramuzas con el mundo de la computación fueron durante el año 1985 con la Apple IIc. En ese entonces, esa computadora se consideraba como portátil, y para los estándares de la época, ciertamente lo era. Recuerdo que en ese entonces se podía comprar por 10.000,00 bolívares, que era exactamente el doble de lo que costó mi órgano Wizard by Wurlitzer, y más de 14 veces lo que costó mi guitarra acústica española Tatay. Debo decir que era una inmensa cantidad de dinero. En todo caso, fue la primera computadora que llamó mi atención al punto de que aprendí a programar computadoras para programar esta cosa. Mi padre pensaba de mi un artista, cuando en realidad había parido un geek.

Supongo que desde entonces me llamó particularmente la atención la computación movil, disponible doquiera uno fuese. Pasaron frente a mi muchas soluciones parciales que siempre observé con escepticismo. El advenimiento de las Netbooks, con la Asus Eee PC a la cabeza, no me convenció. Siempre he amado a Linux, pero una pantalla de 7 pulgadas era demasiado poco. Sin embargo caí ante estas maquinitas maravillosas durante enero de 2009, cuando compré la Acer Aspire One 150, con su disco duro de 160 GB, su 1 GB de RAM, su Windows XP, su procesador Intel® Atom N270 a 1,6 GHz, y su pantalla de 8,9 pulgadas con resolución 1024 x 600. Poco después terminé instalando Linux Mint 7 “Gloria” en esta computadora, para luego venderla. Con los fondos obtenidos de la venta y un poco más, compré la Lenovo IdeaPad S10-2 que conservo hasta hoy día. Es una máquina maravillosa con un teclado algo chico que continua teniendo un ventilador que puede llenarse de basurilla si lo usáis en la cama. Tiene una buena capacidad de disco duro, 250 GB, y una hermosa pantalla de 10,1 pulgadas y 1024 x 600 de resolución.

Finalmente Steve Jobs creó las Tablets con el iPad. Me resistí a comprar uno de ellos debido a su altísimo costo y múltiples limitaciones, pero finalmente he sucumbido ante la tentación. Por supuesto, he escogido un derivativo de Linux en la forma del sistema operativo Android, de Google.

Después de mucha cavilación, he escogido la Samsung Galaxy Tab 10.1ofrecida por Movistar Venezuela. En Venezuela es posible obtener un Apple iPad 2, pero su costo es ridículamente alto sin el subsidio de alguna operadora de telefonía celular.

En las tablets como el Samsung Galaxy Tab 10.1, la primera ventaja es la ausencia de disco duro rotativo. La tablet viene equipada exclusivamente con memoria flash, lo que disminuye el consumo de batería del motor eléctrico de un disco duro convencional. Esto produce un tiempo entre recargas de 8 a 9 horas, incluso reproduciendo vídeos. Pero lo que más me ha gustado es la facilidad de reproducir archivos PDF. He podido leer el pliego de condiciones de la licitación en la que estoy trabajando actualmente, sin ningún problema. También he podido ver vídeos en alta resolución de los documentales históricos que tengo pendientes.

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